Algunas veces siento que me meto por caminos muy difíciles. Cada uno es dueño de su propia calesita pero sin embargo muchas veces quieren que te subas a la suya, y hasta te guardan un lugar sin importarles si vos lo queres o no, te encasillan. Y te recontra encasillan y quieren que vos te subas a dar sus vueltas y que te sientes donde ellos quieren y que hagas lo que te dicen. Algunas veces te entusiasma la idea, te copa tu lugar, te interesa y agarrás viaje. Pero cuando todo se vuelve repetitivo, cuando una y otra vez quieren que subas, cuando una y otra vez te dicen y te hacen lo mismo, terminas cansandote y empezando a eludir categóricamente o no, dependiendo de tus ganas, las invitaciones a girar.
--Realmente uno no puede vivir girando en la calesita de los demás. Uno no puede vivir al antojo de cualquiera, sea amigo, enemigo, o familia. Tarde o temprano se termina cansando de algunas mañas, caprichos, berrinches, locuras, o como quieran llamarle en cada caso. Un NO es un NO.